Los mejores años de nuestra vida

Los mejores años de nuestra vida

Escribe Mercedes Gallego que cada día se suicidan en Estados Unidos 22 veteranos de guerra. Casi uno cada hora.

En los años 40 del pasado siglo William Wyler firmó la película Los mejores años de nuestra vida. Cuenta la historia de un grupo de soldados estadounidenses que regresan a su ciudad natal tras la Segunda Guerra Mundial. Unos llegan mutilados, otros con honores militares y todos con la ilusión de retomar su vida y recibir la recompensa por haber dado los mejores años de su juventud a su país. Avanza la película y todos sus sueños se deshacen paulatinamente. Unos han perdido su puesto de trabajo, a otros su pareja no los ha esperado, otros no pueden adaptarse a esta nueva etapa de su vida… Sus vidas están rotas.

Poco parece haber cambiado desde entonces si los soldados estadounidenses siguen suicidándose.

Atribuyen a Napoleón Bonaparte la frase La diferencia entre un ejército y una banda es que el primero recoge a sus muertos y heridos. Quizá un matiz importante para conocer a una sociedad o un grupo sea saber cómo trata a sus muertos y heridos.

Olvidémonos de ejércitos y guerras. ¿Qué trato damos a los familiares, amigos y compañeros enfermos o que han caído en la pobreza? Una pregunta que deberían hacerse también los partidos, sindicatos y movimientos sociales. Endeble proyecto social aquel que no sepa proteger y cuidar a los suyos.

Decían las feministas de los 60 y 70: Lo personal es político.

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Orson Wwlles en el Tercer Hombre

Recuerda lo que dijo no sé quién

La frase se la dice Orson Welles a Joseph Cotten en la película El tercer hombre (Carol Reed, 1949).

Recuerda lo que dijo no sé quién: en Italia, en treinta años de dominación de los Borgia, hubo guerras, matanzas, asesinatos… pero también Miguel Ángel, Leonardo y el Renacimiento. En Suiza, por el contrario, tuvieron quinientos años de amor, democracia y paz. ¿Y cuál fue el resultado? ¡El reloj de cuco!

Tema de Harry Lime (El Tercer Hombre) – Gertrud Huber

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Bertrand Russel y la felicidad

Carecer de alguna de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad

Si es cierto lo que dijo Bertrand Russell quizá la felicidad sea una expectativa, un camino como la Ítaca de Ulises y Kavafis: Carecer de alguna de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.

Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significa Ítaca.

Konstantinos Kavafis

[ Bertrand Russell fotografiado por Marc Ribaud]

Burt-Lancaster-Gatopardo

La cuestión de Lampedusa

Personas malviven o mueren en el Gurugú y él Mediterráneo intentando llegar a Europa huyendo de la nada. A menudo los medios de comunicación nos hablan de Lampedusa, una isla italiana cercana a Sicilia a la que llegan los cadáveres de los que murieron en el viaje. Es oír Lampedusa y nos acordamos de El gatopardo, la novela de  Giuseppe Tomasi di Lampedusa y de la película del mismo título de Luchino Visconti.

Un momento cumbre de la película es la conversación que Burt Lancaster un otoñal noble siciliano  que ve cómo su mundo se derrumba con la revolución de Garibaldi mantiene con uno de sus herederos al que ordena que se integre en las filas revolucionarias. Ante la perplejidad del joven que no entiende las instrucciones, Burt Lancaster responde tajantemente Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie. Es decir, cambiarán el nombre de las cosas y los colores de las banderas pero todo continuará igual.

Ésa es la sensación que tiene este blog cada vez que oye que la Unión Europea pretende atajar la situación… habrá nuevos discursos, habrá nuevas leyes… pero las personas seguirán muriendo.

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Como lágrimas en la lluvia

Como lágrimas en la lluvia

Se cumple un año del fallecimiento del gran actor de doblaje Constantino Romero (1947-2013) y este blog no tiene palabras suficientes para recordarlo. Quizá lo mejor sea revivir el famoso monólogo final de Blade Runner (Ridley Scott, 1982)

Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad? Eso es lo que significa ser esclavo. Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos c brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Mauthausen. Todos esos momentos se perderán en el tiempo. Como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

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