Sylvester Stalone, Rocky Balboa

Yo no era nadie, pero eso tampoco importa

No es ésta la primera referencia a una película sobre boxeo que aparece en este blog. Tampoco será la última.

Hoy: Rocky (John G. Avildsen y guión de Sylvester Stallone, 1976). No es una obra maestra pero es una película dignísima cuyo recuerdo ha sido desvirtuado por la posterior trayectoria del protagonista y de la saga.

Rocky es la historia de superación de un hombre que se sabe un fracasado y al que de repente le llega una oportunidad -quizá la primera y última en su vida- cuando le proponen luchar contra el invicto Apollo Creed en un desigual combate para más gloria del campeón en que el bueno de Rocky Balboa no tiene más posibilidad de éxito que la de mantenerse en pie al final del combate.

Yo no era nadie, pero eso tampoco importa. Porque estaba pensando que no importa si pierdo esta pelea. Tampoco importa si ese tipo me abre la cabeza porque sólo tengo que guardar la distancia. Nadie ha guardado la distancia con Apollo Creed… y si yo guardo la distancia y la campana suena y yo aún estoy de pie en ese momento voy a saber por primera vez en mi vida que yo no era solo un vago más del barrio. Rocky Balboa

Rocky Balboa es un héroe del pueblo, pero del pueblo de verdad y no del pueblo del imaginario de las clases medias. Rocky es como nosotros… pobre y torpe, cuya única virtud es saber encajar los golpes y levantarse.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *